Algunas razones para adorar a Lidia Damunt.
Sello: Subterfuge / Lucinda Records
Fecha de edición: 14 de abril de 2008
Formato: CD
Sé que si Lidia lee esto me dará una colleja la próxima vez que me vea por utilizar el verbo "adorar", al que apuesto que detesta tanto o más que yo. He intentado buscar otro e incluso cambiar la frase, pero no hay manera: adorar a Lidia Damunt es lo único que se le viene a cualquiera a la cabeza después de escuchar el disco que tienes en la foto. Es su primer disco en solitario. Y ya nos saca cuatro cuerpos de ventaja a todos. Mientras unos y otros se enzarzan en debates aburridísimos sobre el "nuevo folk", sobre la conveniencia o no de cantar en inglés o en español, sobre el futuro de la industria, sobre tal y cual, llega Lidia con sus cancioncitas guardadas en bolsillos de pantalones vaqueros y como sin querer molestar y se convierte en una de las propuestas más originales, únicas e indiscutiblemente aprovechables del país.
A día de hoy, mis razones para adorar a Lidia son:
1. Su directo. No hay NADIE que la haya visto y se haya quedado a medias. Lidia es punk y folk y amor.
2. Las letras de sus canciones. En Alohes de 50 metros llega a decir un "Que llegue el día" que a mí me rompe en dos cada vez que lo escucho.
3. Su manera de tocar la guitarra. Punk, folk y amor, tabién.
4. Sus melodías. Nadie de este país es tan burro cantando como Lidia, nadie tiene tanta emoción, tanta rabia, tan poca tontería como ella.
5. Su falta de pose. En este mundo tan cutre que es la escena independiente española, Lidia aporta esa cuota de normalidad que permite que todavía haya esperanza.
6. Su universo paralelo. Escucho las canciones de este En la Isla de las Bufandas y pienso que sólo las podría haber escrito un genio o un loco. En este caso, una genio con cara de "yo sólo pasaba por aquí".
7. La certeza de que ella pasa absolutamente de lo que puedan decir en blogs de mierda como este.
A día de hoy, dije, estas son mis razones. Mañana, seguro, serán otras. Pero lo bueno, es que siempre habrá buenas razones para adorar a Lidia Damunt.
