La partida de Risk: por favor, no.
Estoy trabajando en el salón de casa de A. Es algo que hago a veces. Aquí las paredes son finísimas y arriba vive una azafata de compañía aérea que de vez en cuando viene con el sueño cambiado, sin duda víctima de un desajuste laboral que debe de andar rozando la ley (por debajo). Y el caso es que cuando llega a su casa y le dan tres o cuatro días libres, la chica se crece y pone su equipo de música a toda pera, hasta tal punto que si quiero escuchar algo en el ordenador, se me hace imposible hacerlo sin cascos.
Bien, pues hoy la señorita azafata del piso de arriba ha puesto 3 veces seguidas esa infame canción del no menos infame cantautor madrileño Tontxu (ahora que escribo el nombre y me acuerdo de su maxilar inferior, imagino que algún antepasado vasco ya tendrá), La partida de Risk.
Y yo, con esta superioridad moral de pacotilla que da el tener discos molones y el leer libros molones pienso: "¿Pero cómo es que alguien puede disfrutar con semejante mierda?". Y voy mucho más allá: "¿No le dará vergüenza poner justamente esa canción a toda hostia en su aparato?".
No sé quién es más cabrón: si el que compuso la canción o el que disfruta con ella.
Anda bonita, que te has lucido.

loreta dijo
Eres prepotente y faltona, te merereces a Manolo Escobar, por gilipollas!!
7 Mayo 2009 | 12:33 AM