Perfiles de una gran ciudad, día 1.

Alicia y yo estamos en Nueva York. Hemos venido a lo de siempre: a mirar.
En el vuelo de ida, ayer, leí un comentario de Bob Dylan con el que no sólo me siento identificado, sino que ahonda en la idea que llevo incubando desde hace tiempo: los museos son un timo.
"Los grandes cuadros no deberían estar en los museos. ¿Has estado alguna vez en un museo? Son cementerios. Los cuadros deberían estar en los restaurantes, en las zonas de baratijas, en las gasolineras, en los lavabos públicos. Las grandes pinturas deberían estar allí donde va la gente, y eso sólo pasa en la radio y en los discos, allí es donde va la gente. Los grandes cuadros no puedes verlos. Al final, pagas medio millón y cuelgas uno en tu casa y hay un huesped que lo ve. Eso no es arte. Es una vergüenza, un crimen. La música es lo único que sintoniza con lo que sucede. No viene en forma de libro, no está sobre el escenario. Todo este arte del que hablan no existe. Se queda en el estante. No le alegra la vida a nadie. Sólo imagina la cantidad de gente que se sentiría estupendamente si pudiera contemplar un Picasso en el restaurante donde almuerza cada día. No es la bomba atómica con lo que hay que acabar, tío. Hay que acabar con los museos".
[Bob Dylan en el libro Dylan sobre Dylan, de Jonathan Cott (Global Rythm, 2008)]
Una de las cosas más increíbles de Nueva York es llegar, caminar por una calle que conoces y sentir que ayer también pasaste por allí, y que compraste muffins para desayunar en el deli de la esquina.
Hoy iremos a un museo.

lupe dijo
perros!! me encantan vuestras fotos, NY y vosotros, miles de besos.
Will follow up from Nice!
30 Diciembre 2008 | 05:10 PM